Nace como una propuesta de música instrumental que fusiona los géneros de la música andina latinoamericana, junto con influencias del rock y el jazz, entre otros; esta propuesta se alimenta además de la experimentación, y las vivencias colectivas en la urbanidad colombiana.
Felipe Naranjo, el charango como instrumento tradicional de toda la cordillera de los Andes; Juan Carlos Pachón, la guitarra, un instrumento capaz de generar atmósferas sonoras; Juan Carlos Rodríguez, el bajo eléctrico como importante elemento de unión ritmo-armónica, y Óscar Guerrero con los diferentes estilos que proporciona la batería, amplía las posibilidades de ver la música tradicional desde otro lenguaje enriqueciendo amplia y respetuosamente las posibilidades del ensamble.